mar 30

Crecer en tres dimensiones (3d Grow)

Crecer.
¿Crecer hacia dónde?

Cuando se habla de crecimiento personal se enfoca todo hacia algo muy interior y no hay que perder de vista que vivimos rodeados de gente.

Realmente, si cambias tú cambia todo, así que todo depende de tí.
La cuestión es: ¿Qué cambiar?

No a todo el mundo le sirve lo mismo, ni está en el mismo punto, ni tiene los mismos valores.
A un niño que no anda no le enseñarás a correr, ni algoritmos a otro que no sabe escribir.
En mi opinión, el secreto está en el equilibro.

Para empezar propongo una simple pirámide, con tres conceptos fáciles de entender:
– Riqueza
– Respeto (por los demás)
– Felicidad

Hay formas de exponerlo más profundas como podrían ser: mente, corazón y espíritu, depende de tu manera de ver las cosas y el significado que tengan para ti esas palabras.

Puede parecer contradictorio poner riqueza hablando de crecimiento personal. Para aquellos que no viven en un monasterio budista o modos de vida similares, sin dinero no es posible vivir.
Cada uno tendrá unas necesidades distintas y no seré yo quien valore las necesidades de otra persona con sus propias circunstancias.

Cuando hago referencia al Respeto, me refiero el nivel de respeto o tolerancia que tienes por los demás. Qué capacidad tienes para entender las motivaciones y creencias de otro sin tener la necesidad de compartirlas o convencerle de las tuyas.
No es conformismo, es entender que, para un mismo objeto hay tantas representaciones como observadores.
Cuanto antes aceptes la realidad, antes dejas de sufrir por lo que no es.

La Felicidad es un concepto muy amplio difícil de dar una sola definición.
Lo importante es que valores lo que es para ti la felicidad, cuantas veces al día sonríes, te ríes, haces algo divertido, acabas de hacer algo y te sientes satisfecho, te vas a dormir con la conciencia tranquila, el nivel de tus preocupaciones o lo que represente felicidad para ti.

Intenta preguntarte a qué nivel estás en cada una.
El valor máximo lo determinas tú y es importante que no te engañes a ti mismo poniendo lo que crees que tendría que ser.

Dibuja tu triángulo para que te ayude una representación gráfica.
Un triángulo equilátero sería el máximo de todo, eso no quiere decir que tu triángulo tenga que ser así, tú decides cual es tu equilibrio.

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Para saber por dónde empezar a trabajar, hazte las siguientes preguntas:
De nuevo se sincero contigo mismo, las respuestas no se las vas a dar a nadie y te servirán para saber hacia donde necesitas ir.

- ¿Si aumento mi Riqueza cómo afectará al Respeto y a la Felicidad?
En la sociedad en la que vivimos con un alto índice de consumismo, se sincero a la hora de distinguir, qué es necesidad y qué oculta otra necesidad.
Alguien que no tiene dinero para comer o siempre llega justo a final de mes, su Felicidad se puede ver condicionada por estas preocupaciones o su Respeto se ve condicionado por el estrés que le genera esta situación

- ¿Si aumento mi Respeto por los demás cómo afectará a la Riqueza y Felicidad?
Una mayor tolerancia o comprensión te pueden proporcionar oportunidades que antes dejabas escapar o sencillamente no veías y la Felicidad puede aumentar disfrutando o valorando momentos a los que antes de enfrentabas.

- ¿Si aumento mi Felicidad cómo afectará a la Riqueza y al Respeto?
Siendo más feliz puede que te permita tener más Respeto por los demás, afrontar los proyectos con más seguridad o sencillamente quitarle importancia a la Riqueza (si bajas el punto máximo tu punto actual estará más cercano).
Una vez detectada qué dimensión influye más en las otras dos, podrás empezar a cambiar en la dirección que más lo necesitas.
Saber qué hacer ya depende de una reflexión más profundo, en la que un Coach te puede ayudar, depende de ti.

Al igual que tú, tus dimensiones irán evolucionando y dentro de un tiempo puede cambiar la influencia y la importancia de estas.

Un detalle.
Cuando has dibujado tu triángulo, ¿qué has puesto en la base?
Plantéate si tiene algún significado para ti.
Las decisiones en las que aparentemente no has pensado o no les das importancia, son en las que tu parte consciente no ha intervendio y el peso de la decisión ha recaído en el subconsciente. El subconsciente no toma decisiones sin un patrón y, aunque a veces no lo entendemos, toda decisón tiene un razonamiento que la justifica.

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feb 12

La importancia del Coaching

Seguro que más de uno tiene nuevos propósitos para este año 2012.

Ey, qué pasa? Sólo estamos en febrero y ya los habías olvidado???

Este artículo es uno de estos propósitos. Un propósito para ser mejor y comenzar a cambiar algo, dentro de cada uno de nosotros. Un giro hacia nuestro interior y hacia nuestra felicidad. Un giro para conocernos, saber quiénes somos en realidad y sentirnos más vivos y más auténticos.

Muchos de nosotros hemos pensado que las cosas han de cambiar, que pueden ser mejores. Buscamos esa paz que raramente encontramos, buscamos esa felicidad, ese paraíso personal del que tanto se habla. Pero os voy a decir algo que todos sabemos: los cambios empiezan desde nuestro interior.

Nos han educado y estamos educando para recibir, para buscar fuera. Nada más lejos de lo que deberíamos hacer. Nos hemos subestimado de tal forma que cuando miramos hacia dentro encontramos un lío de emociones que nos confunden.

Somos seres humanos, somos inteligentes, intuitivos, sensibles, bondadosos, amistosos, en definitiva, somos seres maravillosos y todo esto y mucho más está dentro de cada uno de nosotros. Pero en el colegio no nos recuerdan todo esto ni nos enseñan a manejarlo.

Quizá a veces se te pasa por la cabeza que  tu vida no funciona como debería, que todo lo malo te pasa a ti, que no tienes tiempo para lo que en realidad quieres hacer, o simplemente no te sientes a gusto en tus propia piel. Esta columna mensual, pretende darte pequeñas claves para ayudarte a dirigir esos sentimientos y sensaciones en lugar de dejarte llevar por ellos.

El Coaching trata de esto, trata de atreverse a ser mejor, porque podemos serlo. Trata de conseguir objetivos que deseamos alcanzar, trata de vivir sin el peso de esa enorme losa que un día, hace ya tiempo, colocamos sobre nuestras espaldas. Nosotros la colocamos ahí. Probablemente no sepamos ni cómo, ni cuándo, pero ahí está. Pesada, agobiante, preocupante…. Tú eres el único que puedes quitarla de ahí y colocarla en otro lado, para siempre. Conseguirlo es una de las sensaciones más maravillosas que puedas imaginar. Y lo mejor, es que ya no habrá marcha atrás, sólo querrás seguir hacia adelante.

A partir de ahora andaré por aquí, así que si entretanto deseas hacerme alguna consulta, me puedes encontrar en este blog.

¿A qué estás esperando? ¿Qué ha de ocurrir para que te tomes en serio a ti mismo?

¿Qué te limita?

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feb 02

Herramienta de Coaching, iniciarse en la meditación.

La esencia del coaching, se encuentra buscando lo que realmente quieres y cómo conseguirlo.
Para encontrar lo que realmente quieres, hay que aprender a escucharse a uno mismo.
Un coach te ayuda, mediante preguntas, a que pongas luz en esas cosas que no tienes claras. A que distingas los deseos propios o los adoptados del exterior, para así tomar decisiones realmente tuyas.
Para conseguir esto, también es muy útil la meditación.

Voy a hablar de la meditación desde la experiencia propia, expresando mi opinión desde unos conocimientos básicos y con la intención de despertar la curiosidad, para que tú mismo profundices más.

El concepto de meditación no se refiere a reflexionar sobre algo.
La meditación busca la conexión de cuerpo y mente.
En general, la educación recibida se basa en el control de las situaciones mediante la mente consciente.
La intuición o “las sensaciones” no son bien vistas para tomar decisiones.
La intuición no es más que toda la información que ha captado nuestra mente inconsciente. Esto permite que, en un momento concreto, tenemos la sensación de saber algo y no saber porqué.
Se trata de liberar la mente inconsciente y reforzar sus conexiones con la mente consciente.
Esto lo podemos conseguir con la meditación.

La vida moderna suele estar más cerca del estrés que de la relajación.
Es habitual que mientras estamos haciendo una cosa la mente esté pendiente de muchas otras, llegando a impedirnos la concentración en una sola cosa. Este es un buen indicador de que nuestra mente necesita relajarse.
Esto lo podemos conseguir con la meditación.

Hay muchas maneras de meditar, todas en esencia tratan de anular la mente consciente durante el tiempo de la meditación, paralizar los pensamientos múltiples que tenemos en la cabeza y relajar la mente.

Seguro que cuando piensas en meditación, te viene a la mente unos monjes repitiendo a coro palabras que no entiendes.
Esas palabras son “mantras”, una serie de palabras que repiten en bucle y refuerzan la meditación.
Hay muchas maneras de meditar y ésa es una.

Iniciarse en la meditación.
Cualquiera puede empezar a meditar con cuatro conceptos básicos:
1.- Elige un lugar con un ambiente tranquilo, puedes ponerte música ambiental relajante, procura que sea sólo instrumental.
2.- Ponte en una posición cómoda.
3.- Respira profundamente con el estómago (siente como el aire infla y desinfla la zona abdominal), inspira por la nariz y expira, sin bufar, por la boca.
4.- Mantén la mente en blanco. Para conseguirlo puedes simplemente contar tranquilamente del 1 al 10, imagínate los numero si te ayuda. Si te viene a la mente otros pensamientos, diles que los atiendes cuando acabes.

Lo más importante son los puntos 3 y 4, los dos primeros te ayudarán a conseguirlo.
De hecho, si consigues los puntos 3 y 4 en cualquier ambiente, te será mucho más fácil conseguir una meditación profunda cuando los tengas todos.

Meditación en movimiento
La meditación también se puede hacer en movimiento.

Ejercicios como el Yoga, Tahi Chi, Chi Kung y otras artes orientales. En todas ellas, se le da importancia a la respiración y la concentración se centra en el movimiento que estás haciendo.
De esta forma se consigue volver a conectar cuerpo y mente.

Otra manera, es aprovechar los días que salimos a correr para transformarlo en una meditación en movimiento.
Esta meditación no será tan profunda porque tenemos que mantener un mínimo de alerta para ver por dónde vamos y poder evitar un accidente.
A favor, tiene el hecho de conseguir relajarnos a un nivel de pulsaciones alto, lo que nos permitirá un mejor control de las situaciones en tensión.
Para conseguir meditar mientras corres solo hemos de despejar la mente, no estar pensando en el trabajo, la familia o cualquier otra cosa que nos preocupe. Nos ayudará centrar la atención en la respiración y el movimiento del cuerpo, como flexiona el tobillo,  la rodilla o la posición de los brazos.

nota mental:
En cuanto he empezado a conseguir despejar la mente corriendo, le he encontrado sentido a correr, es realmente reconfortante.

Conseguir despejar la mente no siempre es fácil, sobretodo para los que empiezan, puede costar al principio, la práctica te dará la capacidad de conseguirlo.
Puedes empezar haciendo meditación/relajación, antes de ir a dormir o en la cama mismo, siguiendo los 4 conceptos básicos. Para empezar puede ser suficiente 15 minutos.

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ene 06

Herramienta de coaching “de futuro a presente”

Esta es una herramienta muy útil para objetivos lejanos. Aquellos que su final está más allá de un año vista.

Es un ejercicio de visualización del futuro y una desconstrucción progresiva hasta llegar al presente.
De esta manera, marcará unos pasos intermedios que se han de conseguir hasta llegar al primer paso, que se dará para llegar a ese futuro.

Lo que conseguirás es quitar presión a los hitos futuros, centrándote en el presente, que es lo que te llevará a conseguir ese objetivo.

Primero necesitas un objetivo.
Si no sabes a donde vas, cualquier camino te llevará.

Ponle una fecha.
Ponle mes y año.
Para calibrar cómo te sientes con esta fecha haz lo siguiente:
– Relájate, ponte música, siéntate o estírate en la posición que estés más cómodo,…
– Ahora imagínate, visualiza, siente que lo has conseguido. Que ya tienes tu objetivo. Sumérgete en éste tanto como puedas y ponle la fecha que has decidido bien visible.
– Observa como te sientes al poner la fecha.
Si al poner la fecha has pasado de estar disfrutando del objetivo a sentir presión por conseguirlo. Tal vez has puesto una fecha demasiado cercana.
Si al poner la fecha has dejado de sentir la ilusión o con una intensidad más baja. Tal vez has puesto una fecha demasiado lejana.

Coge papel y lápiz o elige una pared y pintura, un sitio donde escribir y algo para escribir, tú eliges.

Arriba de todo escribes el objetivo seguido de la fecha.
Haces una primera división a 2/3 de la fecha final. Un objetivo a 2 años (24 meses) pondrías el primer corte a 1 año y 4 meses (16 meses), desde la fecha actual.
Escribe la fecha de la primera división.
Debajo anota todo aquello que tienes que conseguir, hacer o tener en esa fecha para que el objetivo final se cumpla.
Contactos que tienes que haber hecho, información que necesitas conocer, trámites, material, todo lo que rodea el objetivo final, que en esa fecha tendría que estar.
Solo has de ponerlo, no has de hacer el plan específico para conseguir cada uno de esos planes.
Las segunda divisón a la mitad de la fecha de la primera.
Si la primera era a 1 año y 4 meses (16 meses), la segunda será a 8 meses desde la actual.
Debajo pon todo lo que tienes que conseguir, hacer o tener en esa fecha para que el objetivo final se cumpla.
La tercera división a la mitad de la segunda.
Nuevamente escribe lo que ha de pasar antes de esa fecha para conseguir el objetivo final.
Sigue haciendo divisiones hasta que la fecha sea de hoy a 2 ó 3 meses.

Ahora céntrate en la última división.
De todo lo que has puesto.
¿Qué necesitas conseguir primero?
¿Qué necesitas para hacerlo?
¿Cuál es el primer paso para conseguirlo?
¿Cuando vas a darlo?

Si aún no lo ves claro:
¿Quién te puede ayudar?
¿En que circunstancias podrías hacerlo?
¿Qué puedes hacer para crearlas?

Con esto ya empezarás a moverte hacia tu objetivo.

Si quieres, a los 6 meses puedes repasar este ejercicio y tal vez volver a hacerlo.

Recuerda ser flexible, hay cosas que no están bajo tu control y el futuro no lo conoce nadie.
Así que adáptate y modifica si es necesario para conseguir tu objetivo.

Si necesitas ayuda para aprovechar más esta herramienta, puedes ponerte en contacto conmigo coach@retocoaching.com

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dic 23

Herramienta para buscar paz interior

No hay nada como estar en paz con uno mismo para emprender nuevas acciones.

Esto es coaching en esencia.

¿Qué me impide hacer lo que quiero hacer?

Puede ser algo concreto o la suma de varias cosas.

Hoy te propongo que quites parte de la niebla que no te deja ver esas limitaciones.

Son tres acciones que las puedes hacer en el orden que quieras, lo importante es que hagas las tres y no te demores mucho en hacerlas.

1. Perdonar a alguien o alguna acción que te hayan hecho enfadar.No es simplemente que busques la acción y ya está.

Has de entender la situación y poder recordarla sin esa sensación negativa.

Ponte en su piel, en ese mismo momento, con su misma situación, con sus creencias y valores.

Pregúntate:

¿Qué es realmente lo que te molestó?

¿Con qué intención lo hizo?

¿Con qué intención lo hizo? (ahora intenta responderlo desde su perspectiva, su situación, sus creencias… )

Qué parte del enfado es producto de:

– La diferencia entre lo que esperabas que pasara y lo que pasó.

– Tu dificultad para aceptar una nueva realidad.

– La forma de ser de esa persona fuera de la acción en concreto.

¿Qué tiene de positivo la situación que intentas perdonar? Seguro que algo hay, sino no estarías intentando perdonarlo.

¿Hay alguna creencia suya que es contraria a una tuya? ¿Qué puedes hacer para aceptarla sin modificar la tuya?

Después de indagar tu percepción habrá cambiado. Sigue indagando hasta encontrar lo que te haga estar en paz con esa acción.

Pregúntate a ti como si fueras otra persona.

Si esto le hubiera pasado a una amiga. ¿qué le dirías para conseguir hacer este cambio de perspectiva?

Muchas veces nuestro enfado es debido a que: “lo que pasó, no es lo que creías/esperabas que tenía que pasar”.

La realidad es la que es, cuanto antes aceptes lo que ha pasado, antes dejarás de sufrir.

2. Elige algo en lo que ayudar.

Busca algo en lo que puedas aportar a cambio de nada.

No tiene porque ser una acción benéfica propiamente dicha.

Tal vez haya un amigo, familiar, compañero de trabajo, que sepas que hay algo que no sabe o no puede hacer y es importante para él.

Des
de ayudar en un comedor comunitario a ayudar con el curriculum a alguien.

Es importante que lo hagas, sin ni siquiera esperar una sonrisa o un gracias a cambio.

Tu recompensa será más completa cuanto menos recibas a cambio. Cuanto menos recibas, más formará parte de ti esa acción y mejor te hará sentir interiormente.

3. Haz algo solo para ti.

Busca algo que quieres hacer, pero vas posponiendo por motivos de tu entorno.

Igual que antes, no es necesario que busques grandes objetivos, simplemente puede ser ver una película que quieres ver, una revista que quieres leerte tranquilamente o ir a un cursillo de pintura.

Busca esa acción, hazla con todo el cariño hacia los demás y con la única explicación de que es algo que quieres hacer para ti mism@. Es muy importante que ni lo justifiques, ni busques una compensación, no des alternativa a nadie respecto a esa acción.

Cuanta más importancia te das a ti mism@, más profunda será tu atención a todos aquellos que te importan.

Estas tres acciones te ayudarán a conectar contigo, a darte cuenta de lo que piensas y lo que te importa.

Te habrá permitido conectar con tu interior y despejar la niebla, permitiendo detectar algunas cosas más profundas o que no querías escuchar que te limitan.

Tal vez no tengas claro que has visto o ha sido un simple flash.

Seguro que si después de hacer estas tres acciones, te preguntas: ¿Qué crees que te hace estar nervios@? o ¿Qué crees que te impide hacer lo que quieres hacer? Encontrarás una respuesta más sincera y profunda.

¿Quieres que te ayude un coach?

coach@retocoaching.com

Vuélvelo a hacer siempre que sientas algo que te hace sentir más nervios y no sabes qué es, o algo te limita y no eres capaz de distinguirlo.

Nuestro mayor miedo.

Felices fiestas!!

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nov 15

Herramienta de coaching “La pirámide de tu objetivo”

Esta herramienta está inspirada en “Los 9 escalones” de la escuela OlaCoach, en la que me he formado.

Ante un objetivo, es importante observar qué nos rodea e influye para poder conseguirlo.
Se trata de identificar los aspectos importantes para conseguir nuestro objetivo, centrar nuestra consciencia en los eslabones más débiles, identificar cómo mejorarlos y conseguir transformar la pirámide en una columna.

Cómo utilizar esta herramienta.

1. Lo primero que tenemos que hacer es detectar entre 8 y 10 aspectos que creas importantes para poder conseguir tu objetivo.
No valores aún lo dominado o no que tienes ese aspecto, sólo aquellos que ahora o en algún momento serán influyentes para conseguir tu objetivo.
En un objetivo deportivo, no suelen faltar: entrenamiento, alimentación, descanso, conocimiento técnico, material,…
Tómate tu tiempo para analizar todo lo que te rodea y puede ayudar o dificultar la consecución de tu objetivo.

2. Ahora valora cómo de dominado, realizado o satisfecho tienes cada uno de los aspectos.
El que más dominado tienes actualmente, es la base de tu pirámide y al que le pondrías mejor nota.
El que menos dominado tienes, lo colocas arriba del todo. Es al que le pondrías peor nota.
En este mismo orden los vas colocando todos, los más dominados los pones desde la base hacia arriba y los peor desde la parte superior hacia abajo.

Fíjate que la parte de arriba de la pirámide es la que sustenta tu objetivo. Por mucha base que tengas, si la parte superior es estrecha, el objetivo se balanceará y podrá caerse.
En un objetivo deportivo, de nada serviría entrenar muchísimo si luego no descansas correctamente (ejemplo de base sólida y cúspide estrecha).

3. En estos momentos nos vamos a centrar sólo en los 5 niveles superiores.
Plantéate, para el nivel superior, 5 acciones que harían que mejorara la situación actual de este aspecto.
Elimina el juicio de si esa acción es posible o no, necesitas anotar 5 acciones.
Con el nivel 2 has de buscar 4 acciones que lo mejorarían.
Con el nivel 3 has de buscar 3 acciones que lo mejorarían.
Con el nivel 4 has de buscar 2 acciones que lo mejorarían.
Con el nivel 5 has de buscar 1 acción que lo mejorarían.

No es necesario que te centres en hacer todas estas acciones.
Lo que se busca es que seas consciente de los aspectos más débiles que afectan a tu objetivo y qué podría hacer que mejoraran.
Ponte la pirámide con las acciones en la nevera, o donde la veas a diario para tenerlas presentes.

4. Por último, decide cuándo vas a volver a revisar tu pirámide.
En un periodo mínimo de 4 semanas y máximo de 6 semanas.
Se trata de que, pasado ese tiempo, vuelvas a hacer los pasos 2 y 3.

¿Te animas a empezar?
¿Quieres un apoyo profesional? coach@quetelimita.com

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